Los viajes en trenes sin rieles
que recorren el centro de su tierra,
pasando por su corazón,
terminando
en su lengua desabrida (por tantos besos sin sentido)
son los viajes a los que siempre
llego tarde a la estación
o
que pierdo porque en mi bolsillo
no hay más monedas
que compatibilicen con
su recorrido.
Hola...hay alguien ahí?
Hace 11 años